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El Centro de Portugal en autocaravana

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Ruta en autocaravana por el Centro de Portugal: Estremadura y Ribatejo

  Esta ruta en autocaravana por el Centro de Portugal comienza en Peniche y termina muy cerca de Nazaré, dos famosos enclaves surfistas. En medio, Óbidos, una villa medieval amurallada perfecta; Santarém, animada y monumental capital del Ribatejo; Tomar, envuelta en el aura mística de sus recuerdos templarios; Batalha y Alcobaça, dos hermosísimos monasterios Patrimonio de la Humanidad. Y al final, Leira, la vieja ciudad episcopal que da nombre a uno de  los lugares más mágicos de Portugal, el Pinhal de Leira, un bosque de cuento.  

Peniche, momentos de gracia sobre las olas

   Peniche es una perfecta combinación de extraño promontorio, bonitas bahías, playas de arena dorada y casas blanquísimas. La ciudad tiene el mayor puerto tradicional de Portugal y se extiende a la sombra de su vieja fortaleza.

   Pero a Peniche se viene, sobre todo, a practicar surf. Sí, la antigua villa marinera respira surf por todos sus poros. No en vano, allí está Supertubos, la ola reina de Portugal, el escenario de una de las más prestigiosas competiciones internacionales de surf, el MEO RIP CURL PRO PORTUGAL. 

Meo Rip Curl Pro Portugal, Supertubos

Óbidos

   Óbidos está a 25 kilómetros de Peniche. Óvidos es una vieja población medieval tan perfectamente amurallada, tan florida y encalada  que no parece de verdad. Para captar toda su belleza hay que subir inexcusablemente a lo alto de sus murallas. Desde allí arriba se divisa la población entera. Después, el mejor consejo es pasear sin rumbo fijo por sus calles y entrar donde buenamente se pueda: la iglesia de Santa María, por ejemplo.

Óbidos, ciudad medieval

Santarém, vistas al Ribatejo

   Toda ciudad que ha sido en algún momento capital de un país deja una serie de huellas inconfundibles. Santarém nunca ha tenido esa categoría en Portugal. Pero sí ha sido sede de sus cortes, bastión anhelado por todos sus reyes y muralla frente a los avances de musulmanes y castellanos. El esplendor de los siglos medievales ha marcado su desarrollo. Y también ha dejado en ella una huella imborrable. ¿Visitas imprescindibles? El Jardín das portas do Sol, la vieja fortaleza. Allí te esperan unas vistas espectaculares  del río Tajo. No hay – yo no la conozco – atalaya mejor para hacerse una idea visual del Ribatejo. Una llanada perfecta por la que el Tajo corre en busca del estuario de Lisboa.

Jardín das portas do Sol, Santarem

Tomar, recuerdo de los templarios

   Tomar está a menos de una hora de Santarém. Pero  este viaje es más un viaje por  el tiempo que por carretera.  Un viaje de vuelta al siglo XII. Un viaje a la época de los templarios.

  Pasear por las calles de Tomar es un placer minucioso. Pero si hay algo que hace única a esta urbe del centro de Portugal es el Convento de Cristo. Se trata de  un impresionante conjunto defensivo con siete claustros  en torno a una iglesia-fortaleza de planta octogonal. No se puede describir. Hay que verlo.

Convento de Cristo, Tomar

Fátima, a la sombra del milagro

   Muy cerca de Tomar se encuentra  la milagrosa Fátima, con su basílica  y su inmensa explanada: dos veces mayor que la plaza de San Pedro de Roma. Y un poco más allá, dos de los grandes tesoros medievales de Portugal: Batalha, majestuoso recuerdo de la batalla de Aljubarrota, y Alcobaça, espléndido monasterio cisterciense. 

Batalha

  Ni Batalha ni Alcobaça se describen. Hay que perderse en ambos monasterios. Construido para cumplir el voto que Joao I le hizo a la virgen en vísperas de la batalla de Aljubarrota, Batalha es una obra maestra del gótico y del manuelino. Cada paso, cada giro de cabeza, es un descubrimiento, una dosis de belleza. Allí están las tumbas del rey Joao I y su mujer Philippa de Lancaster. Allí yacen también los hijos de la real paraje. Uno de ellos es Enrique el Navegante, el de la escuela de Sagres y del cabo San Vicente: el príncipe a quien Camoens celebra en Os Lusiadas como el gran impulsor de la epopeya oceánica de los siglos XV y XVI. Impresiona la capilla donde todos ellos duermen el sueño eterno, y también el claustro Real y las Capelas Imperfeitas, inacabadas, sin techo, donde la hiedra, los cardos y los caracoles esculpidos parecen cobrar vida bajo la lluvia.  

Alcobaça

  Alcobaça es otro de los puntales venerables de la historia de Portugal. Y también, uno de los monasterios más grandes y poderosos de la Península Ibérica. La iglesia representa un fiel reflejo de ambas cosas. No hay otra mayor en Portugal ni tampoco una  más bella.

   Por supuesto, hay mucho que ver y admirar en Alcobaça. El claustro del Silencio. La monumental cocina, con chimeneas de treinta metros de altura y campanas donde podría resguardarse un rebaño entero. El refectorio, no menos monumental… Pero, sin duda, el recuerdo imborrable de Alcobaça son los sepulcros del rey Pedro I e Inés de Castro, los inmortales amantes. Imposible no recordar su historia, imposible no evocar el asesinato de la bella Inés impulsado por Alfonso IV y la venganza que Pedro, a la sazón príncipe heredero, desató sobre los responsables una vez sentado en el trono.  

Monasterio de Alcobaça

Nazaré,  el coliseo de las olas gigantes

   Nazaré se encuentra a menos de quince kilómetros de Alcobaça. Nazaré tiene una playa fantástica justo delante de la población. Pero de la que todos hablan es de Praia del Norte, donde rompen las olas más grandes del planeta. Son altas como edificios de ocho plantas. Y por supuesto, solo están al alcance de los surfistas más audaces. 

  Olas aparte, la visita a Nazaré siempre merece la pena. Callejear por el barrio de Sítio es una verdadera delicia. Allí está, además, el mirador de Suberco, una de las panorámicas más hermosas de esta ruta. Las casitas blancas que se apilan frente a la kilométrica playa. Los coloridos toldos y parasoles. La elegante bahía de aguas claras. El azul del mar. El solemne horizonte… Y allí está también, aunque en el otro extremo, junto al faro, el fuerte de San Miguel.  Son las gradas del Coliseo de las olas gigantes: el mejor lugar para ver las gestas heroicas de los surfistas que participan  en el Nazaré Challenge, la primera prueba del Big Wave Tour.  En cualquier caso, haya o no prueba, un balcón espectacular al Atlántico más salvaje.

Nazare Big Wave Challenge

Un bosque de cuento y una ciudad de cuento: Leiria

   La N 242-2 une Nazaré y Sao Pedro de Moel en un suspiro. La misma carretera comunica Sao Pedro de Moel con  Marinha Grande. Son tan sólo diez kilómetros más de carretera. Pero suficientes para adentrarse en el Pinhal de Leiria, el bosque  que  plantó el rey Dinis ( siglo XIV )  con un fin muy concreto: obtener madera para construir las naos y carabelas que en la centuria siguiente pilotarían Bartolomeu Dias o Vasco de Gama para intentar llegar a las Indias doblando África. Es éste un lugar realmente mágico. Saramago escribió:  “Otros bosques pueden ser más opulentos en especies y en porte. Pero ninguno como el Pinhal del rey don Dinis merece tener por habitantes el pueblo mínimo de las hadas, los gnomos y los duendes”.

Pinar de Leiria

  Leiria es la vieja urbe episcopal que da nombre a este maravilloso rincón de Portugal. Fundada por los romanos, la vigila un magnífico castillo desde las alturas. Como cabe esperar, las vistas del resto de Leiria desde los miradores de su protector de piedra son espectaculares.

  El centro histórico de Leiria es un armónico conjunto urbanístico lleno de encanto. Bellas iglesias. Calles deliciosas. Y restaurantes ideales para descansar de casi dos milenios de historia.

Centro histórico de Leiria

Donde estacionar y pernoctar 

Nuestro consejo, tanto para aparcar como para quedarte y pernoctar, es que consultes alguna de las APPS útiles para viajar en autocaravana que ya hemos comentado. Los sitios que mencionamos a continuación son los que nosotros hemos utilizado en nuestros viajes.

Estacionar y pernoctar en autocaravana en Peniche:

  • Parque de Campismo Peniche Praia

Estacionar y pernoctar en autocaravana en Óbidos:

Área de Autocaravanas de Óbidos.

Estacionar y pernoctar en autocaravana en Santarém:

  • Aparcamiento Praça de Touros

Estacionar y pernoctar en autocaravana en Tomar:

  • Camping Redondo

Estacionar y pernoctar en autocaravana en Nazaré:

  • Parque campismo Valado, junto a la carretera de Alcobaça. Tiene restaurante, bar y una excelente piscina